jueves, 10 de marzo de 2016

Sobre mi reto de escritura y algunas confesiones


¡Hola!

Sé que les debo esta entrada desde febrero. Y como más vale tarde que nunca, aquí la tienen.



Para no dar rodeos, iniciaré por decirles que, lamentablemente, no logré conseguir mi objetivo de tener lista la novela para finales de enero. Sin embargo, como la motivación principal de este reto era darle un regalo especial a mi hermana por sus quince años, le di otro regalo (mi plan B) y le hice la promesa de que ella sería la primer persona a la que le mostraré el primer borrador completo y presentable de mi primera novela.

¿Qué me impidió cumplir mi objetivo?

Como bien sabemos, la vida está llena de imprevistos y cosas que se salen de nuestro control. Y justo en el tiempo que tenía pensado dedicar a la escritura de la historia se me juntaron demasiadas cosas.

Al principio no sabía en qué tanto detalle entrar para explicar estos últimos meses, pero leer la entrada de una amiga bloguera me animó a abrirme un poco más ante ustedes.

Desde hace algunos años estoy diagnosticada con Síndrome de Asperger. El Asperger es una condición dentro del Espectro Autista que se puede presentar tanto en hombres como en mujeres, aunque suele reconocerse más fácilmente su presencia en los hombres (y eso ya es bastante decir, siendo que al Asperger, por lo poco conocido y no tan evidente que es, se le suele apodar “el síndrome invisible”).

La cuestión es que las personas dentro del espectro autista tendemos a ser muy apegadas a nuestras rutinas, y los más ligeros cambios provocan una sensación de “apocalipsis” en nuestras vidas. Además, y supongo que como consecuencia colateral de los desafíos de ser Aspi (así es como nos llamamos a nosotros mismos las personas con Síndrome de Asperger), desde que tengo memoria sufro de altos niveles de ansiedad (la cual, en algunos momentos, me produce episodios de mutismo selectivo) y, desde mi adolescencia, también sufro de depresión (la cual mejora o empeora por temporadas).

Como las personas Aspies percibimos el mundo de una manera diferente a la “típica”, tendemos a usar estrategias compensatorias que nos ayudan a producir resultados similares a los esperados para cualquier persona normal. El problema con estas estrategias compensatorias es que nos dejan literalmente EXHAUSTOS y por eso algunos de nosotros tenemos temporadas en las que nos alejamos de todo y de todos para recargar energías y poder seguir adelante con nuestras vidas.

El caso es que noviembre y diciembre fueron meses cargados de imprevisto tras imprevisto y mucho trabajo. Encima, hacia finales de octubre o principios de noviembre (no recuerdo bien) empecé a estudiar en un programa a distancia de formación de novelistas (en una próxima entrada les hablaré con más detalle de esto) lo cual, aunque era algo que había estado deseando desde hacía tiempo, paradójicamente me dejó aún menos tiempo y energías para trabajar en mi reto de escritura pues debía preparar las lecciones que veía, entregar trabajos de escritura, etc. Además, hacia mediados de diciembre un miembro de mi familia se enfermó y aún sigue en tratamiento. En conclusión, esos meses fueron bastante caóticos para mí, y mi estado de ánimo fluctuó mucho.

Cuando llegó enero apenas si había escrito un par de escenas. Entonces se me ocurrió la idea de empezar una historia más sencilla porque tenía la certeza de que la que estaba intentando escribir en esos momentos era demasiado compleja para lograr terminarla a tiempo para el cumpleaños de mi hermana. Al comienzo me fue bastante bien y una semana después tenía un resumen bastante completo de lo que sería el desarrollo del argumento de la novela.

Hago un paréntesis aquí para explicarles algo: sufro de colon irritable, y vivir con ansiedad crónica empeora esta condición. El caso es que fui al médico a finales de noviembre y me mandó un tratamiento por dos meses. Todo había ido bien al principio y las pastillas que estaba tomando habían mejorado muchísimo el malestar que sentía por el colon irritable. Pero llegado enero algo cambió: poco después de tomar las pastillas me comenzaron a dar unas terribles crisis de angustia (mejor conocidas por algunos como ataques de pánico).

Tener un ataque de pánico es algo que no le deseo a nadie. Se siente HORRIBLE, ESPANTOSO. No puedes hacer nada para parar la crisis, debes resignarte a vivirla y esperar que pase. Tienes que aguantarte unos angustiosos minutos llenos de dificultades para respirar, palpitaciones excesivas, dolor en el pecho, sensación de mareo, y una desesperación REALMENTE INTENSA de la que no puedes escapar. Quieres gritar y llorar al mismo tiempo y quieres salir corriendo a cualquier lado, aunque sepas que vayas a donde vayas la crisis de angustia y sus síntomas irán contigo. Afortunadamente después de unos minutos pasa lo peor, pero varios síntomas permanecen contigo durante un buen rato aunque ahora con menor intensidad. Cuando estas crisis terminaban me sentía tan agotada que solo quería acostarme a dormir y no pararme en varias horas.

Después de que durante varios días seguidos me dieran crisis de angustia poco después de tomar la medicina para el colon irritable, llegué a la conclusión de que las pastillas estaban empeorando mis ya de por sí altos niveles de ansiedad y decidí suspender el tratamiento. Las crisis de angustia siguieron durante buena parte de enero (algunas veces impidiéndome conciliar el sueño hasta altas horas de la madrugada), pero disminuyeron notablemente, primero en frecuencia y luego en intensidad, después de que dejé de tomar las pastillas. Aunque aún sigo manejando altos niveles de ansiedad, me alegra decir que llevo más de un mes sin tener crisis de angustia :)

El final de enero y el inicio de febrero estuvieron bastantes moviditos para mí. Pero finalmente llegó una temporada de relativa calma que me ayudó a recuperarme y a poder retomar cosas que había dejado de lado. Así que heme aquí ahora ;)

¿Cuáles son mis planes para este año?

Decidí dejar de forzarme a escribir novelas en periodos de tiempo cortos y ahora voy a probar una aproximación diferente: voy a darles el tiempo que necesiten para estar listas. Lo anterior no quiere decir que me vaya a quedar de brazos cruzados esperando a que las musas lleguen, sino que voy a trabajar de una manera continua en las historias hasta que las termine. Pero como trabajar en varias historias me dispersaría demasiado, he decidido focalizar mis esfuerzos en dos: UVELT y Z. La primera es una historia de vampiros (me resultan muy interesantes estas criaturas) y la segunda es de fantasía en un mundo diferente.

Mi meta concreta para este año es elaborar el Pre-Make de UVELT y Z, y para eso pienso darme todo el 2016 para explorarlas a fondo. Ahora probablemente se pregunten qué es un Pre-Make. El término viene del curso GO-CREATE de Doron Meir y hace alusión a la captura de la visión de una obra. El Pre-Make es básicamente una “versión simplificada” del proyecto final. Un arquitecto, por ejemplo, haría unos planos o incluso una maqueta como Pre-Make de un edificio. En la escritura los Pre-Makes suelen ser las sinopsis u outlines de una obra. Pero yo prefiero llamarles Pre-Makes, y no de cualquier otra forma, porque un Pre-Make tiene unos requisitos y unas características que no siempre se cumplen en la elaboración de una sinopsis u outline (tal vez en una futura entrada les explique más a fondo sobre esto).


Pienso aprovechar los Camps NaNo y el NaNoWriMo en noviembre para recargar mis energías en la exploración de mis historias, así que si alguno va a participar también sería genial saberlo para estar en contacto.

Además de mis planes de escritura como tal, también pienso seguir actualizando mi blog y colaborando con artículos para la revista Pluma en Acción (pronto saldrá el número de marzo).

Por cierto, ya salió la segunda parte de Los Moradores del Cielo, de Ana Katzen. Esta nueva entrega se llama “Hierro Fatuo” y yo puse mi granito de arena, hace unos meses atrás, como primera beta reader. Tengo muchas ganas de leer la versión final de la obra, aunque todavía no he podido hacerlo.

Y bueno, me despido por hoy y deseo volver pronto con una nueva entrada.

¡Feliz día para todos!

8 comentarios:

  1. Me alegro de que ya estés mejor.
    En cualquier caso, me parecen unos propósitos estupendos para el 2016, y, creo que, bastante ambiciosos.
    Ya nos irás contando cómo avanzan esos proyectos de nombres «exóticos».

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    1. Gracias :)

      Estoy emocionada con mis proyectos. Este año estoy intentando no ser tan ambiciosa, pero a veces me puede más la emoción.

      Jejeje... los nombres "exóticos" son los nombres clave que les tengo puestos a mis proyectos mientras me decido por un título definitivo. Desde que tengo memoria suelo luchar para encontrar el nombre adecuado para mis escritos xD!

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  2. Por fin tuve tiempo de pasarme por acá y leer la entrada a fondo. Después de leer los enlaces que me pasaste, sospecho que en verdad tengo Asperger, aunque en este momento no tengo los recursos para ir con un especialista a confirmarlo. Tampoco es que me sorprendería que así fuera.

    Me alegra saber que estás mejor y que tengas un plan de acción para este 2016. Se ve algo ambicioso, pero se te nota entusiasmada. ¡Adelante!

    Yo no sé si participe en el camp porque pienso dedicar algunos meses a la planificación de la siguiente entrega. Dadas las metidas de pata a los que sometí a mis lectores beta en entregas anteriores, es evidente que debería pasar más tiempo planificando y probando posibilidades.

    ¡Un beso!

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    1. Gracias por pasarte y leer a fondo la entrada :)

      Lo del Asperger es bueno tomarlo con calma y paciencia. No es fácil dar con un buen especialista en el tema (a mí me llevó bastante tiempo). Mientras tanto puedes aprovechar los recursos gratuitos que hay en la red y ponerte en contacto con otros aspies. Ya sabes que si necesitas más material, información o cualquier otra cosa solo es que me lo digas, ¿vale? ;)

      Gracias. Jejeje... sí, suelo ser bastante ambiciosa con mis planes, aún y cuando intento no serlo. Creo que es porque me han enseñado que para llegar lejos hay que apuntar alto (aunque no siempre uno alcance las metas iniciales en el plazo estipulado).

      Con el curso del que te hablé sobre el proceso creativo aprendí que es muy importante dedicar suficiente tiempo a explorar, así que a eso pienso dedicarme este año. Mi idea durante los camps y noviembre es explorar diferentes posibilidades para el desarrollo de mis dos proyectos de novela mediante la escritura de escenas sueltas y secuencias de escenas. Pienso que tú también podrías hacer algo parecido como parte de tu proceso de planificación. Si finalmente decides participar, avísame para estar en contacto durante el camp y animarnos mutuamente ;)

      ¡Un abrazo!

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  3. Ya te daba por pérdida, que bueno que al menos des señales de vida, esperaba poder darte un saludo de regreso más cálido cuando lo leí, pero en vez de eso solo tienes este pobre mensaje:

    "Hola y ánimo."

    Saludos y que estés bien.

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    1. Gracias. Me alegra que te pases por acá :)

      No te preocupes, pocas o muchas palabras, recibo de corazón el mensaje ;)

      ¡Saludos!

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  4. ¡Ánimo Megumi! Acabar NaNos ya requiere grandes dosis de esfuerzo, espero que de ahí a terminar alguna de tus otras metas no falte tanto.

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    1. ¡Qué alegría volver a saber de ti! :)

      Muchas gracias por los ánimos. Este fin de semana voy a intentar ponerme al día con las palabras que llevo atrasadas.

      Un abrazo.

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