lunes, 21 de septiembre de 2015

Tips para construir mundos: Aprende o repasa sobre historia, geografía y cultura general

Especialmente la ciencia ficción y la fantasía requieren grandes cantidades de construcción de mundo (worldbuilding), pero incluso novelas de otros géneros también necesitan que el autor tenga una mirada global del contexto en el que se desenvuelven sus personajes y cómo este influye en ellos y en el desarrollo de la historia.

Aspectos como la geografía, la historia humana, la religión, las expresiones artísticas, las formas de organización y gobierno, las fiestas y tradiciones y muchos otros, pueden ayudar a que tu obra se sienta más real y profunda. Sin embargo, “crear un mundo” para contar una historia se presenta como una tarea titánica y uno no sabe por dónde empezar.

Fuente

Tras varios intentos de ensayo y error he descubierto algo que para algunos puede resultar obvio, pero que admito no era tan obvio para mí cuando comencé a crear mis mundos: hay que conocer primero el mundo real, el mundo en el que vivimos.

¿Por qué? Porque necesitamos un punto de partida, una base. Y esa base es precisamente el conocimiento de lo que ya existe. Dentro de ese conocimiento podemos estudiar los mundos creados por otros autores en diferentes medios (no solo el escrito sino también el audiovisual, por ejemplo); pero incluso eso solo nos otorga una mirada muy parcial de las posibilidades existentes para crear los mundos de nuestras historias. Sin embargo, si vamos a las raíces, a lo que inspiró en última instancia a esos autores, llegamos inevitablemente a un único lugar: el mundo real.

Los seres humanos mezclamos nuestras experiencias, emociones, preguntas y conocimiento con la imaginación y así surge la ficción. Es, en otras palabras, una fusión entre el mundo real (experiencia pura), nuestra interpretación del mismo (sentimientos, preguntas, conocimientos) y nuestra posterior reinterpretación (imaginación).

Y siendo el mundo real el punto último de partida, parece lógico el, como autores, buscar conocerlo para luego poder reinterpretarlo con nuestras obras.

Hasta ahora he encontrado pocos libros sobre construcción de mundos de ficción, pero, aunque cuentan con información muy útil e interesante sobre cómo usar esos diversos elementos para darle forma y profundidad a mis historias, no me dan las bases que necesito para realmente construir un mundo. Me dan consejos e indicaciones, me dicen cosas a tener en cuenta y cómo el mundo se puede usar para desarrollar los personajes o generar conflicto, pero no me dan la información que necesito para ponerme verdaderamente manos a la obra.

¿Qué es lo que falta en estos libros?

La materia prima, aquella de la cual sacar ideas para responder a las preguntas que plantean y poder poner en práctica los consejos e indicaciones que dan.

Por ejemplo, en el libro “Storyworld First”, en el apartado de religiones, que ocupa un capítulo entero aunque corto (solo tres páginas de un libro dedicado en su totalidad a la construcción de mundos), Jill Williamson nos introduce al concepto de religión y lo que esta envuelve, nos pregunta sobre el propósito de la religión en nuestra historia y nos muestra el uso de la religión en otras historias. Nos da tips sobre dónde empezar a construir la religión y menciona diferentes tipos de religión que existen o han existido. También nos brinda un montón de preguntas muy útiles para crear una o varias religiones para nuestra obra. Sin embargo, el consejo más vital que da, para mí es el siguiente: “Study religions of our world” (en español, “Estudia las religiones de nuestro mundo”). Y es que, por más tips y preguntas que nos den o nos hagan, la base última para la creación de mundos está en conocer el mundo real. Ese conocimiento es lo único que verdaderamente nos puede dar una perspectiva global del tema a tratar y se convierte en una asombrosa fuente de ideas para así, finalmente, poder responder las preguntas de construcción de mundo y darle un giro especial a las cosas, y mostrarlas desde una perspectiva diferente y llamativa, o simplemente incorporarlas de manera natural a nuestra historia.

Debido a lo anterior es que desde hace un tiempo he dejado de leer libros sobre construcción o creación de mundos de ficción y me he dado a la tarea de conocer mejor el mundo en el que vivo. La intención con esto no es volverme una experta en todos los temas posibles, sino tener una perspectiva global sobre lo más esencial, para así poder tomar ese conocimiento para profundizar en lo que necesite según la historia que esté contando y dejar de sentirme como un pozo seco cuando me bombardean con preguntas de construcción de mundo que no tengo muy claro cómo responder.

Me gustan mucho los libros “Para Dummies”, y hace unos meses conseguí algunos en promoción; desde entonces ando leyendo los títulos “Historia del Mundo” y “Cultura General”. Además, hace poco en una feria de libros de mi ciudad, descubrí una serie de enciclopedias fantásticas para generar ideas para la construcción de mundos. La editorial que las publica se llama Usborne y se enfoca principalmente en libros para niños y jóvenes adultos. Como mi idea no es volverme una experta en los temas que leo, sino tener una visión global de los mismos, la forma en que están estructuradas las mencionadas enciclopedias y las imágenes con las que cuentan me han venido muy bien para mi propósito. Por ejemplo, la enciclopedia sobre el mundo romano (“Roman World”) cuenta con los siguientes temas en el apartado de vida diaria: vida familiar, creciendo, mujeres romanas, esclavos y hombres libres, vivir en un pueblo, una casa en un pueblo, vivir en el campo, una casa de campo, comida y cocina, en una cena, moda y belleza, en los baños (públicos), en los Juegos, en las carreras, creencias y supersticiones, curando a los enfermos, dioses y diosas, asombrosa arquitectura, etc.

También tengo pendiente más adelante hacerme con un buen libro de geografía y repasar y aprender sobre otros temas. Aunque de momento ya tengo la agenda llena.

¿Ustedes se dan tiempo para conocer mejor el mundo en el que viven y así darle más profundidad y matices a sus escritos? ¿Qué libros o material de no-ficción suelen utilizar?



¡Nos estamos leyendo!

(o^_^o)/


Lista de referencias: 

 

"Storyworld First" por Jill Williamson

"The Usborne Encyclopedia of the Roman world"

4 comentarios:

  1. Yo, como jugador de rol de mesa, tiro para casa y comento que cuando se escribe sobre una ambientación dentro de un género concreto, manuales de rol sobre ese género me resultan muy útiles para diseñar el mundo.
    Pondré como ejemplo el cyberpunk. Aquí es difícil acudir al mundo real, porque el género nace de un pensamiento pesimista del futuro en los años 70; podemos estudiar los acontecimientos de la época y leer escritos y panfletos sin historias de ficción de por medio, pero no podemos ser habitantes de los 70. Acudir a las novelas es lo correcto, aunque a veces es fácil perderse en la jerga de la época (en aquellos tiempos cada autor llama a su protointernet como quería, y ponía sus propias reglas) y separar los arquetipos de la forma de narrar y la costumbre de la época del escritor. Por último, cuando acudimos al cine, los grandes representantes del cyberpunk que se comentan son Blade Runner y Matrix, que tienen algo de cyberpunk, pero no las veo yo como obras ejemplares del género.
    En el rol de mesa, en cambio, hay bastantes juegos con ambientación más o menos genérica de cyberpunk (Cyberpunk 2013/2020, Cybernet, Interface Zero, Ex Machina), donde el manual tiene que explicar a quién lo lea cuales son las bases del género de tal forma que resulten comprensibles y "delimita" numéricamente el mundo (vale, existen implantes que te dan más fuerza, ¿pero cuánta fuerza más pueden darte? En las páginas que describen el equipo te pondrá eso y su precio). A mí me resultan muy útiles.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En esta entrada me refiero principalmente a las guías de creación de mundo hechas para escritores (que muchas no he encontrado, la verdad).

      Por casualidad, buscando sobre construcción de mundo, di con algunos manuales para crear juegos de rol, y de esos sí logré sacar muy buena información para tomar de base. Sin embargo, a lo que me refiero es que la inspiración última es el mundo real que es reinterpretado por la imaginación.

      Por ejemplo, en un manual de rol, decían la diferencia entre villa, aldea, pueblo, ciudad, haciendo relación al número aproximado de habitantes y la división de tareas y la variedad de oficios que se podría encontrar en cada uno. El manual era para la elaboración de mundos fantásticos para juegos de rol, pero la información que daba era el resultado de estudiar el mundo real: villas, aldeas, pueblos y ciudades reales debieron servir de referente para llegar a las conclusiones e indicaciones que presenta el manual. Por eso digo que la inspiración y base última para la creación de mundos imaginarios es el mundo real, porque es el referente universal.

      Cuando hablo del mundo real, no me refiero a la actualidad, sino que incluyo toda su historia y sus transformaciones a lo largo del tiempo.

      La ciencia ficción es una proyección del mundo real a un futuro posible (aunque no necesariamente probable). El Ciberpunk tiene sus raices en aspectos del mundo real: el desarrollo de la cibernética y la informatica, tribus urbanas y subculturas, los conflictos sociales, la desintegración de las sociedades, etc. Es, en resumen, una extrapolación y proyeccción a futuro basada en el mundo real y en los avances y peligros que ha traido el desarrollo de la tecnología así como las fracturas sociales y económicas, entre otras cosas.

      Eliminar
    2. Te entiendo, Megumi, pero no estoy del todo de acuerdo (aunque si en gran parte). Estudiar nuestro mundo, que sirve de base a todas las historias, puede sernos de una utilidad tremenda. Pero estudiar el origen no es estudiar el resultado, es decir, la obra. George R. R. Martin se basó en la guerra de las dos rosas (y supongo que en muchísimas cosas más) para hacer Canción de hielo y fuego; bien, pues si yo estudiara esas fuentes, no llegaría a Canción, porque estaría descartando al propio Martin, y eso no es 100% bueno, porque el escritor ha añadido a la realidad varias capas que yo no puedo imaginar pero que me resultan útiles a nivel de ambientación. Con lo del cyberpunk quería decir lo mismo: yo puedo acudir a las fuentes, pero no soy Gibson, por lo tanto algo de trabajo ya imaginado y escrito creo que es fundamental para documentarse.

      Y te doy varios posts de descanso de mis respuestas, :), que estoy monopolizando las respuestas en un blog para todos tus lectores.

      Eliminar
    3. Jajaja... Yo también estoy de acuerdo contigo. Para mí la base última es el mundo real, pero no digo que estudiar lo que han hecho otros autores no sirva. El problema que veo es que mucha gente se queda solo con eso y por esa razón abundan los clichés. Desde Tolkien pareciera que la fantasía épica solo puede desarrollarse en un entorno medieval, por ejemplo.

      En fin, estudiar las obras de otros autores puede sernos de gran ayuda, pero si no complementamos o balanceamos eso con el uso de fuentes primarias (el mundo real), lo más probable es que nos quedemos estancados repitiendo lo mismo, en vez de explorar las diferrentes posibilidades creativas que ofrece la ficción.

      Tus respuestas no me molestan, de hecho me gustan mucho, porque considero que las discusiones sobre diferentes cuestiones nos enriquecen a todos y complementan o profundizan los temas que trato en las entradas.

      Eliminar